imagen de la cabecera

 

 

Lo cierto 

 

En la lucha desmedida

con las tormentas del alma

el hombre sufre la herida

y van perdiendo la calma,

la vida.

 

El inquieto pensamiento

apenas le da memoria

para acordarse un momento

que lo arrastrará en escoria

el viento.

 

Que el tiempo pasa no advierte

le impacienta su rodar,

nunca halla buena su suerte,

y así lo viene a encontrar

la muerte.

 

¡Tanto orgullo desmedido!

¡Tanto afán de poseer!

¡Tanto discurso aprendido!

¿Dónde fueron a caer?

¡Al olvido!

 

 

 

Nota

Leída por su autora en el recital poético que tuvo lugar en el teatro Principal de Alicante el 17 de febrero de 1886.

 

 

Imagen de la portada del libro

 

¿Quién fue Rosario de Acuña?.

 

 

 

Rosario de Acuña. Comentarios

Algunas notas acerca de la vida de esta ilustre librepensadora