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A Cervantes

 

   Me dijeron sin por qué, 

que escribiese para ti,

por ser galante accedí,

mas luego que lo pensé,

juro que me arrepentí.

 

   Que ni tú puedes hallar

dignos de ti mis cantares,

ni yo te puedo cantar,

que no se debe pulsar

la lira con los pesares.

 

   Y, ¡por Cristo!, que sin ver

el puro azul de los cielos,

nadie llegase a creer,

ni pudiera florecer

la primavera entre hielos.

 

   ¿Qué ofrece tu vida, di?

¡El cáliz de la amargura

y algún placer baladí,

de esos que llaman aquí,

yo no sé por qué, ventura.

 

   Después el triunfo en la historia

cual sólo a los genios cabe

de tu calvario a la gloria

subiste, cual sube el ave

hasta el sol desde la escoria.

 

   ¿Y yo te puedo seguir

a esa región infinita?

¿Puedo mis fuerzas medir

donde se empieza a vivir

en atmósfera bendita?

 

   Inútil empeño el mío;

ni aun sintiendo mucho brío

conseguiría mi anhelo,

porque es muy grande el vacío

desde la tierra hasta el cielo.

 

   Crúcelo cual torbellino

quien pueda, por el camino

del arte, seguir tu paso,

en tanto se hunde en ocaso

la estrella de mi destino.

 

   Con los últimos fulgores

y entre sus campos mejores

te mando cuanto se encierra

de inspiración y de amores

en esta cárcel de tierra.

 

   Y si llega la armonía

que hoy el Parnaso te envía

hasta ese cielo en que flotas,

¡Cervantes! entre sus notas

hay una del alma mía.

 

 

 

Nota. Poesía recitada en el teatro de Zaragoza el 23 de abril último (nota de la redacción del diario).

En relación con esta poesía se recomienda la lectura del siguiente comentario:

 

Retrato de Cervantes incluido en El Quijote de los niños, 1861 108. Cervantes: ¡¡Yo te saludo!!

Extraño resulta que una admiradora confesa de don Miguel de Cervantes no hubiera dado a la imprenta detalle alguno de tal sentimiento. Ni siquiera en aquel tiempo en el cual –joven escritora; poeta, que no poetisa– prodigaba laureles de admiración a los integrantes ...

 

 

 


 

Para saber más acerca de nuestra protagonista

 

Rosario de Acuña. Comentarios (⇑)
Algunas notas acerca de la vida de esta ilustre librepensadora
 
 
 
 
Imagen de la portada del libro

 

Rosario de Acuña y Villanueva. Una heterodoxa en la España del Concordato (⇑)