Rosario de Acuña y Villanueva

Madrid, 1850- Gijón, 1923

Inicio

Datos biográficos

Algunas obras

Bibliografía

 

Artículos

Cartas

Conferencias

Cuentos

Ensayo

Otras obras

Poesía

Teatro

 

 

Señoras y señoritas de Conde-Pelayo, Tejada, Gallástegui, Matilla, Mauleón, Zamora, Martínez y señores Santiago, Hernando, Arias, Soldevilla, Armentia, Pinero, Urbida y Rodríguez, así como a los señores Abarrástegui, Araco, Álvarez y escenógrafo señor Garay

 

 

Amigos míos: Les envío esta misiva, pobre y leve muestra de mi gratitud hacia todos ustedes y sus compañeros, los coros y comparsas, que tan noble, activa y generosamente quisieron ayudar a la resurrección de «El padre Juan», ese drama en el que yo puse una de las convicciones más fervientes de mi alma rebelde, en primer término, a toda imposición de dogma religioso, y ansiosa siempre de que la libertad en toda su escala, desde el pensamiento a la acción, sea antorcha luminosa de la vida humana, que no puede desenvolverse racionalmente sin que la libertad la ilumine desde la cuna al sepulcro.

A todos ustedes les mando, con esta carta, mi fraternal abrazo de afectuosa gratitud asegurándoles que lo más que sentí al no poder asistir a la representación fue el no poder estar entre ustedes, los intérpretes del drama, guiándoles en lo que vacilaran y secundado, con mi experiencia de vieja, la hermosa actividad de sus juveniles voluntades.

¡Ojalá  la memoria de ese drama, por su esfuerzo expuesto ante un público que, en su mayoría, no había nacido cuando yo lo escribí, no se pierda otra vez en las negruras del fanatismo, la ignorancia y la tiranía en que todos los españoles estamos metidos!

Con un cordial saludo de amistad hacia todos les queda fiel y reconocida su afectísima

 

Rosario de Acuña y Villanueva

Gijón, a 13 de junio de 1920

 

El País, Madrid, 20-6-1920

 

 

Rosario de Acuña y Villanueva.

Una heterodoxa en la España del Concordato

Rosario de Acuña y Villanueva. Comentarios

Algunas notas acerca de la vida de esta ilustre librepensadora