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Al director de El Ideal

 

Muy señor mío y de mi estimación:

Recibí tres números de El Ideal, que supongo me lo envía para que me congratule de que hay juventud en España que no tiene miedo y es racional. Les doy mi enhorabuena, pero preveo para ustedes largos años de prisión o de emigración; falta mucho tiempo para que vaya haciéndose, en nuestra patria, pueblo consciente, capaz de seguir a guías de voluntad leal y capacidad directora. Mientras exista entre socialistas, anarquistas, republicanos, librepensadores, progresistas, liberales (sabios o ingenuos), la guerra de odios menudos y personalismos imbéciles, atizados por media docena de egoístas, no es posible educar a las masas en una orientación de justicia y libertad, y mientras esto no suceda, el pueblo, como piara de cerdos mal llevados, hozará en todas partes, destrozando labores fértiles, ensuciándose cada vez más, y sirviendo cada vez mejor al millón de vivos que están subidos sobre sus costillas.

¡Pobre pueblo! ¡Pobres de todos nosotros!, los ilusionados por los más nobles y, en España, las más infecundas ilusiones de la vida... De todas formas el esfuerzo de los que no forman ni en la piara ni en el millón es digno de loa. Mi vejez me impide otra cosa que aplaudir a los que caminan por la buena senda y les aplaudo de todo corazón. Sigan... sigan...

Queda de usted amiga

Rosario de Acuña

Gijón, 15 de diciembre de 1916

 


Nota. En relación con esta carta se recomienda la lectura del comentario 94. Carta al director de El Ideal (⇑)

 


 

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¿Quién fue Rosario de Acuña?.

 

 

 

Rosario de Acuña. Comentarios
Algunas notas acerca de la vida de esta ilustre librepensadora