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Señor don Pedro Niembro

 

Mi distinguido amigo:

Recibí al día siguiente de su marcha de Gijón, con su atenta tarjeta, el obsequio de pasteles y dulces que tuvo la bondad de mandarme, con una delicadeza afectuosa y caballeresca de las que ya quedan pocos ejemplos en esta sociedad perturbada y corrompida por toda clase de egoísmos y de vanidades.

Doy a usted las más expresivas gracias por el saludo y el presente, y conste que, en cuanto al presente, son gracias muy conmovedoras, pues soy algo golosa, y dadas las circunstancias, lo mismo particulares que generales que nos rodean, (cualquiera come dulces ahora, a quince reales el kilo de azúcar). De golosa privada de golosinas son mis gracias por sus dulces; y de muy conforme en ideales y aspiraciones respecto al progreso y DESRRELIGIONARISMO de España con los ideales de usted (que creo son los mismos que los del sabio Pi y Margall) mi afectuosa gratitud por su expresivo saludo.

Queda su amiga y servidora en lo poco que yo puedo ya servir, su atenta afectuosa, Rosario de Acuña y Villanueva

 Gijón 30 de septiembre de 1920

 

 

Notas

(1)  El texto anterior iba precedido de la siguiente entrada: «CARTA ÍNTIMA Mi amigo Pedro Niembro me envía, por si quiero publicarla, la última carta que recibió de doña Rosario de Acuña, y yo lo complazco con mucho gusto, por creer que las cartas escritas en confianza sobre pequeños detalles de la vida, retratan mejor a quienes las escriben que aquellas en que entra el propósito de que sean leídas por el público.»

(2) El destinatario, un industrial nacido en el concejo asturiano de Cabrales que en Madrid labró su porvenir, fue concejal republicano en el Ayuntamiento de la capital, además de presidente, en dos ocasiones,  del Centro de Asturianos (luego Centro Asturiano) de Madrid.

 

 


 

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¿Quién fue Rosario de Acuña?.

 

 

 

 

Rosario de Acuña. Comentarios
Algunas notas acerca de la vida de esta ilustre librepensadora