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La verdad inmanente de las religiones positivas

 

 

Deberes para con la Humanidad

Bhahma.-. Perdidos en la noche de los tiempos están los fundamentos de esta religión. Sus Libros Sagrados, los  Vedas, escritos en sánscrito y traducidos ya a todos los idiomas, fueron compendiados minuciosamente dos mil seiscientos años antes de Jesucristo, y aún, todavía, sirven de códigos en todos los santuarios de la mayor parte del Asia. Esta religión cuenta 338 millones de creyentes, incluyendo los de Buda, que es una continuación derivada de la de Brama, como una especie de Nuevo Testamento de la religión madre: «El hombre más vil es el que desprecia a sus semejantes; la benevolencia para las criaturas es religión»

Zoroastro.- Religión del Asia, establecida quinientos años antes de Jesucristo. Cuenta aún con millones de creyentes: «No dejéis nunca para mañana hacer alguna cosa grata para vuestro semejante. No basta hacer el bien, es menester hacerlo con conocimiento»

Osiris.- Religión egipcia, ocho mil años antes de Jesucristo. Todavía cuenta con creyentes, divididos en multitud de sectas: «El hombre que haya negado a otro un socorro en peligro de muerte será castigado como asesino»

Confucio.- Religión del Asia (China, Corea, la Manchuria, el Japón y varias islas). Existente seiscientos años antes de Jesucristo, cuenta con quinientos millones de creyentes: «No hagáis a otro lo que no quisierais que se hiciera con vosotros. Sed justos y fieles en vuestras acciones y palabras de todos los momentos. El amor del hombre para sus semejantes es el cumplimiento de todos los deberes; la perfección de todas las virtudes»

Numa.- Religión de la Roma llamada pagana[1]; setecientos años antes de Jesucristo: «Debemos penetrarnos de aquel espíritu de humanidad que se encuentra en nuestra naturaleza y no estar en guerra unos con otros. ¡Oh, hombre! No permanezcas extraño a lo que afecta a los otros hombres, y sabe compadecer los males que algún día puedes sufrir»

Odín.- Antigua religión de Escandinavia, extendida por todas las razas teutónicas; existiendo setenta años antes de Jesucristo: «El hombre se enriquece cuando encuentra a otro hombre. El hombre es la alegría del hombre»

Moisés.- Religión hebrea; mil quinientos años antes de Jesucristo; cuenta seis millones de creyentes: «Cuando veáis a la oveja o al buey de vuestro compañero perdidos por el campo, no continuéis el camino, llevadlos a su dueño»

Jesucristo.- Religión que cuenta mil novecientos años de existencia y cuatrocientos ochenta millones de creyentes, incluyendo en la suma sus diferentes ramas de luteranos, griegos, protestantes, católicos (antiguos y modernos), presbiterianos, etc., etc.: «Amad al prójimo como a vosotros mismos. La caridad es paciente, llena de bondad; ni envidiosa, ni insolente; ni busca el interés, ni sospecha el mal.» (San Pablo)

Mahoma.- Religión mahometana de Turquía europea y asiática, de África y de algunas islas de Oceanía; cuenta con ciento setenta y siete millones de creyentes; existente desde seiscientos años después de Jesucristo: «Guardaos de perseguir a vuestro prójimo, de ocasionarle disgusto, de burlaros de él, porque quizá algún día el será mejor que vosotros»

 

Deberes para con la patria

Bhahma.- «El hombre no ha sido sólo hecho para adorar a Dios: el querer renunciar a las obras civiles es matar la sociedad, que es obra también de Dios»

Confucio.- «Cada uno debe cooperar al bien de su patria.»

Osiris.- «Sea traidor a la patria el ciudadano que no cuente con medios honrados de subsistencia.»

Numa.- «La patria tiene derechos imprescindibles y sagrados sobre nuestros talentos y virtudes, sobre nuestros sentimientos y nuestras acciones»

Odín.- «Sea infamado aquel que huye ante el enemigo que amenaza a su patria»

Moisés.- «Su ley era la patria, debiendo respetarla y amarla desde la infancia»

Jesucristo.- «Haced bien a todos, y especialmente a los servidores de la fe, que son vuestros hermanos… Procurad la paz de la ciudad a la cual os hice trasladar, y rogad a Dios por ella, porque en la paz tendréis la paz.» (San Pablo)

Mahoma.- «Ejerced la beneficencia hacia vuestros compañeros de armas…»

 

Deberes para con la familia

Bhahma.- «Los que abandonan o descuidan a su familia serán, en el infierno, lacerados por cuervos»

Confucio.- «Quien ama a sus parientes no puede odiar a nadie; quien los odia a nadie puede amar»

Numa.- «Si enajenáis de vosotros el amor de vuestro hermano ¿con qué fidelidad podéis contar?»

Moisés.- «El hermano socorrido por el hermano es como una plaza fuerte»

Jesucristo.- «El que no cuida de los suyos, principalmente de su familia, es renegado de su fe.» (San Pablo)

Mahoma.- «Ejerced la beneficencia con aquellos que estén unidos a vosotros por vínculos de sangre»

 

 

Deberes para con los amigos

Bhahma.- «Aquel sólo es amigo que asiste al amigo en el día del peligro»

Confucio.- «Tomad por amigos aquellos que escuchen voluntariamente, y alejad de vosotros a los que empleen discursos melifluos y aduladores…»

Zoroastro.- «Obrad de manera que seáis grato al fuego, al agua, a la tierra, a los árboles, al hombre puro y a la mujer pura»

Osiris.- «La amistad debe extenderse más allá de la tumba»

Numa.- «La amistad, después de la sabiduría, es el don más precioso que Dios ha concedido a los hombres»

Odín.- «El camino de la amistad, si no se frecuenta, pronto se llena de espinas y abrojos»

Moisés.- «Amarás a tu amigo como a ti mismo; no digas al amigo vete, te lo daré mañana»

Jesucristo.- «Queridos hijos míos, amaros unos a otros… No nos amemos con la palabra, sino con hechos y en verdad»

Mahoma.- «Corresponde a la amistad con la amistad»

 

 

Deberes para con los pobres

Bhahma.- «Un religioso, antes de comer, debe salir y mirar si hay por fuera alguno que tenga hambre»

Confucio.- «No evitéis conmoveros por la suerte del indigente»

Zoroastro.- «Sed el amigo del pobre y no dejéis para mañana ninguna obra buena»

Osiris.- «Es un deber religioso procurar las exequias de los pobres»

Numa.- «Haced el bien y luego olvidadlo; un día transcurrido sin hacer un bien es día perdido»

Odín.- «¡Feliz el que da!»

Moisés.- «El que cierra los oídos al grito del pobre, gritará un día y no será oído»

Jesucristo.- «El que tenga dos vestidos que dé uno al que esté desnudo» (San Pablo)

Mahoma.- «Dad lo más estiméis»

 

 

Deberes para con los enemigos

Bhahma.- «El hombre de bien, cuando cae a los golpes de su enemigo debe no sólo perdonarle, sino desearle el bien»

Confucio.- «No os contentéis con perdonar las injurias, corresponded a ellas con beneficios»

Zoroastro.- «Si el hombre que os irritó se humilla, sed su amigo»

Numa.- «Debéis tener lástima de los que se asusten de vuestra prosperidad»

Moisés.- «No os alegréis cuando vuestro enemigo esté caído»

Jesucristo.- «Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien y rogad por los que os injurien y calumnien»

Mahoma.- «Dios ama a aquellos que son dueños de su cólera y perdonan a quienes los ofenden»

 

 

Deberes del Poder temporal

Bhahma.- «Un Rey debe defender a sus súbditos de los ladrones, del enemigo, de sus ministros y hasta de sí mismo»

Confucio.- «Si los grandes quieren ver reinar a su alrededor la rectitud y la probidad, sean ellos el modelo»

Zoroastro.- «Elíjase Rey al que alivia la miseria y mantiene a los infelices»

Osiris.- «Egipto representa a sus magistrados sin manos, para demostrar que no deben tomar regalos»

Numa.- «Un magistrado debe pensar tres cosas: la primera, que manda a los hombres; la segunda, que manda en virtud de las leyes, y la tercera, que no mandará siempre»

Moisés.- «Los hombres temerosos de Dios y que odien la ganancia injusta, sean elegidos para juzgar al pueblo»

Jesucristo.- «Dirigíos por pensamientos modestos y no tengáis presunción de vosotros mismos»(San Pablo)

Mahoma.- «¡Ay del que abusa del poder para perseguir a los pobres!»

 

 

Deberes para los ricos

Bhahma.-«Cuanto poseemos, excepto lo necesario, pertenece a los demás»

Confucio.- «No seas de corazón duro respecto a aquellos que carecen de protección»

Osiris.- «Vivid con poco; el hombre mismo no es más que miseria»

Numa.- «La posesión de una gran riqueza es un peligro para la virtud»

Odín.- «He visto brillar la luz en la sala del rico; pero a la puerta estaba la muerte»

Moisés.- «Ayuda a tu prójimo cuanto puedas, mas no te expongas a ser socorrido»

Jesucristo.- «Más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico al reino del cielo»

Mahoma.- «El verdadero creyente debe dar al pobre la cuadragésima parte de sus bienes»

 

 

Deberes de la ciencia

Bhahma.- «Todo lo da a conocer la ciencia, excepto el corazón malvado; guardaos de confiarla al hombre vicioso»

Confucio.- «Instruir a los demás es ya la mitad de la virtud»

Numa.- «Nuestro deber es comunicar a otros los conocimientos que hemos adquirido y conducirlos a las fuentes de donde los hemos tomado»

Moisés.- «!Ay de aquellos que llaman al bien mal y al mal bien y hacen de las tinieblas luz y de la luz tinieblas

Jesucristo.- «Da instrucción al pueblo, para salvarle de ti mismo y a los que te escuchen… No olvides que el hombre no vive sólo de pan»(San Pablo)

Mahoma.- «Ante Dios vale tanto la tinta del sabio como la sangre del mártir»

 

(De la Historia Universal, de César Cantú)

 

II

 

En los ligeros apuntes publicados ayer, sacados de los códigos religiosos de las grandes religiones humanas, empezando por la brahamánica, cuya existencia la calculan algunos autores en más de cuarenta mil años, una sola verdad diáfana, rotundamente afirmativa, sin transformación ninguna, pura, espléndida, como chispa descendida del Incognoscible Divino Verbo, brilla luminosa, a través de todas ellas, prestándoles su impulso fecundador y progresivo. Esta verdad es el espíritu de fraternidad, impuesto lo mismo por Brahma que por Zoroastro, por Odín y Moisés, que por Jesucristo y Mahoma. Y cuando se estudian las religiones azteca y peruana, las grandes religiones de las dos Américas, y las sectas derivadas de ellas y sus brotes perdidos en las islas del Pacífico; cuando se desentrañan de todos sus códigos las máximas y sentencias para todos los órdenes de la vida, se ve en ellas, también escondidas debajo de sus símbolos, leyendas y mitos (más o menos bellos, absurdos o crueles), la misma sagrada Verdad que las alumbró y engrandece a todas, al fundamentarlas sobre el AMOR AL PRÓJIMO. Mandato incondicional, imperativamente categórico, sin subterfugio ni desviaciones en sus orígenes. ÚNICA Y VERDADERA RELIGIÓN  que conduce a la especie humana a través de los siglos y sobre todas las pobres fantasías de la imaginación. Esa imaginación que se perturba cuando quiere extravasar con su poder la relatividad que le fue impuesta en el tiempo y el espacio (su modo o medio de acción), haciéndola perder jornadas hacia su destino sublime, no sólo en este planeta, sino en la infinidad de las moradas de que también nos hablan todas las religiones, y que no pueden ser otras que aquellos universos visibles o invisibles, que nos señala la Astronomía. ¡Palacios de las almas por el ejercicio de sus virtudes conquistados! Moradas, entrevistas por la razón inductiva y deductiva. ¡Don de Dios, otorgado a la criatura, no para que la enlode de odio, ni la desmenuce en las puerilidades, sino para que en ella encienda la antorcha de la fe y con ella derrame la esencia de la esperanza!

¡Tendamos las manos hacia el Sol de la Fraternidad, astro central que rige nuestra naturaleza humana, que esparció su luz en la primera hora del nacimiento de la razón del hombre, y que lo llenará de luz en la última hora que esté sobre la tierra! Amémonos unos a otros procurando enlazar nuestras manos con ansia fraternal, por encima de todos los símbolos, las leyendas, las sectas, las razas, las clases y las patrias; por encima de todas las revelaciones reveladas por los hombres, para unirnos en la pira de la revelación natural, transmitida por medio de todas las religiones, que son su vehículo, a través de millones y millones de generaciones, en todos los ámbitos de la tierra hasta los angustiosos días presentes!...

En estas horas solemnes la Humanidad está agotando sus odios seculares ¡todos! ¡todos los odios están gastando sus garras de tigre, sus lenguas de áspid, sus babas ponzoñosas! Una demencia de soberbias, avaricias, lujurias, iras, gulas, envidias y perezas, (cuya síntesis monstruosa es el egoísmo) mas, la nieta de todas, la Vanidad, que es la endemia asquerosa que roe nuestras generaciones, ha prendido, como fiebre maligna, en las entrañas de la Humanidad, queriendo pudrir hasta las raíces de su origen… ¡¡Mas Ella es inmortal!! De su convulsión horrible saldrá purificada. ¡De su demencia espantosa saldrá fortalecida, potente, con la mirada más alta, la planta más firme, el alma más intensa! Todas las roñas acumuladas sobre ella por religiones degeneradas, leyes caducas, costumbres prostituidas, serán raídas de sus espaldas por las abluciones de su sangre, y el bautismo de sus lágrimas; y se alzará más erguida, mas apta para ostentar en sus hombros las alas angélicas, que todas las religiones la tienen profetizada, como fin de la total evolución de su inteligencia y sus sentimientos.

¡Salve Humanidad gloriosa del porvenir, si, a costa de este sufrir que hoy tus hijos están apurando, aplastas para siempre los fraticidas rencores, y entronizas, para siempre, la Única religión digna de tu Divina genealogía, la de la FRATERNIDAD RACIONAL.

Gijón, 1917

 

[1] Según el escritor griego Plutarco, Numa Pompilio, segundo rey de la monarquía romana, es según la tradición el compilador de la religión romana. (Nota de la autora)

 

 

 

 

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¿Quién fue Rosario de Acuña?.

 

 

 

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