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[El capitán Smith]

 

No por pertenecer a la milicia (pues no es a ella a la que condenamos, sino al militarismo) hemos de dejar de consignar en nuestra sección los méritos de algunos militares.

Tócale ahora el turno a otro inglés ilustre: al capitán Smith, verdadero fundador de la colonia inglesa en la Nueva Bretaña.

Smith, hombre valiente, como tantos otros de aquella época, combatió primero contra los turcos, los que al fin lo hicieron prisionero; pero su talento, su habilidad y su arrojo, le libertaron, huyendo a través de la Rusia, cosa casi maravillosa, atendiendo a la inhospitalidad del clima de aquel país, y a la vigilancia ejercida por los gobiernos de sus autócratas, que en todas partes creían ver sospechosos, deteniéndolos y confinándolos al efecto.

Libre de estos peligros, y fiel a su natural aventurero, marchó a guerrear contra los indios de la Virginia, demostrando siempre un valor indómito, pero no pudiendo evitar una nueva prisión, pues su gran temeridad le entregó en manos de sus adversarios.

Difícil le era en tal caso recuperar su libertad, mas, compadecida de él la hermosísima princesa Pocahontas, hija del rey Powhattan, le proporcionó la fuga. Esta joven, posteriormente, se hizo protestante y casó con el señor Rolfe, uno de los emigrantes, siguiéndole a Inglaterra, donde murió.

Casi fracasado el ensayo de colonización inglesa en la Virginia, empobrecidos los colonos por su enemiga hacia el trabajo, su ambición y su espíritu contrario al sacrificio, fue atacada por los indios, y estos, ayudados eficazmente por el hambre, la miseria y la exasperación, los veían diezmados y a punto de sucumbir, cuando Smith, rehaciendo sus restos, se erigió en jefe de ellos y, con una habilidad y arrojo admirables, reconoció el primero la bahía de Chesapeake, y aunque abandonado del consejo colonial, tuvo ánimos para marchar a Londres, donde organizó dos nuevas expediciones, que fueron a combatir por los derechos de Inglaterra, siquiera estos derechos, como los de los otros países, fueran en nuestro concepto discutibles.

Cansado, al cabo, de luchar y puesto que a las revueltas anteriores había sucedido en la colonia una tranquilidad relativa y una inesperada prosperidad debida al cultivo del tabaco (1), Smith consagró el resto de sus días a escribir la historia de la Virginia, y esta premió sus merecimientos concediéndole el dictado de padre.

Hipatia

 

 

Notas

(1) El tabaco llegó a ser la moneda corriente en la Virginia; y hasta el presupuesto para el culto se pagaba en tabaco. (Nota de la autora).

(2) Se recomienda la lectura del siguiente comentario, donde se comentan las dudas que mantengo acerca de la autoría de este escrito:

 
Puzle incompleto 230. Algunas dudas acerca de la autoría
Había en los textos referencias a la columna en la que se insertaban que no parecían salidos de su pluma, eran más propias de la responsable del periódico o de una colaboradora cuyos escritos la ocuparan habitualmente («hemos de dejar de consignar en nuestra sección», «va a honrar hoy esta sección»). Tampoco me acaba de convencer lo de la firma...

 

 


 

Para saber más acerca de nuestra protagonista

 

Rosario de Acuña. Comentarios (⇑)
Algunas notas acerca de la vida de esta ilustre librepensadora

 

 

 

Imagen de la portada del libro

 

Rosario de Acuña y Villanueva. Una heterodoxa en la España del Concordato (⇑)