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Boceto de La invasión de los bárbaros que se conserva en el museo Ulpiano García 160. Convertida en crítica literaria (y de otras artes)
Aunque en ocasiones presume de ser mujer hacendosa, sus ocupaciones habituales trascienden el ámbito doméstico. Sabemos de su amor por la naturaleza y de su afición por la montaña, conocemos su actividad como avicultora, tenemos noticias de sus viajes a caballo...

 

 

 

Imagen del espacio dedicado a Rosario de Acuña en el portal Escritores de la BN 159. En la Biblioteca Nacional
El pasado mes de marzo la Biblioteca Nacional abrió un nuevo portal dedicado a los autores cuyas obras están digitalizadas y accesibles en la Biblioteca Digital Hispánica. El espacio dedicado a Rosario de Acuña ofrece...

 

 

 

Portada del libro ¿Quién fue Rosario de Acuña? 158. ¿Quién fue Rosario de Acuña? (Nuevo libro)
Recientemente se ha publicado ¿Quién fue Rosario de Acuña?, el último libro que he escrito sobre nuestra protagonista, una versión más «biográfica» y actualizada que alberga la pretensión de satisfacer tanto a quienes hayan leído mis anteriores libros a ella dedicados, como a cuantos se acerquen por primera vez a la figura de nuestra protagonista...

 

 

 

Fragmento del texto incluido en el libro Rosario de Acuña en la escuela 157. «Colofón», por Julio Noguera
Hacer un libro para niños espigando en la gran obra literaria, social y educadora de doña Rosario de Acuña es fácil. Cien libros pudieran hacerse y todos ellos interesantes. Porque eso fue aquella ilustra dama, una educadora, una verdadera maestra...

 

 

 

Portada del libro Historia genealógica y heráldica, de Fernández de Bethencourt 156. Acerca de un supuesto título de condesa
En el presente comentario quiero analizar otra de las afirmaciones que con más insistencia se ha venido realizando acerca de nuestra protagonista: su condición de condesa. La fuente originaria de tales afirmaciones parece que se encuentra en la obra Rosario de Acuña en la escuela, que vio la luz en el año 1933 por iniciativa...

 

 

 

Grabado de Julia de Asensi publicado en su libro de cuentos Brisas de primavera (1897) 155. Querida Julia
Así, con esa fórmula de cortesía y afecto, solían empezar los artículos que nuestra protagonista envía a Julia de Asensi y que son publicados en La Mesa Revuelta, revista que dirige el hermano de la destinataria, Tomás. El primer número de la publicación aparece...

 

 

 

Gijón, Campo Valdés con la iglesia de San Lorenso al fondo, fotografía publicada en 1930 154. Alpargatas para todos
A poco que el tiempo acompañara, allí se congregaban, en aquella explanada situada ante la iglesia. Los podía ver desde su nueva casa, aquella que se había hecho construir sobre un acantilado, en El Cervigón, al otro lado de la bahía. Estaban en la escuela. Al aire libre. Frente al mar...

 

 

Fotografía de Salvador Sellés publicada en 1928 153. La iniciación de Salvador Sellés
Aquella poesía publicada en el mes de mayo del año ochenta y cinco fue su carta de presentación, su iniciación en Las Dominicales. Sus directores no lo conocían, pero su firma llevaba años apareciendo en diversas publicaciones espiritistas, en ocasiones...

 

 

 

Fragmento del plano de los Picos de Europa realizado por José Arias Corcho 152. El Evangelista
Gracias a la investigación de Daniel Palacio ahora sabemos que lo que nos había contado Rosario de Acuña en la «Dedicatoria» de El padre Juan no era una ensoñación novelesca. Que en el año 1890 –quizás en 1889– ascendió al pico El Evangelista o Pica del Jierro situada...

 

 

Fragmento de una litografía del año 1910151. De armas tomar
Dejó el campo y se fue joven a Madrid. Apenas tenía quince años cuando llegó a la capital para estudiar: fueron tres cursos en un colegio preparatorio para lograr en 1846 el grado de bachiller en Filosofía, título que le abre las puertas de la facultad de Jurisprudencia. Quince años...

 

 

Fotografía de Roberto Castrovido publicada en 1931 150. Una viejecita muy aseñorada
Doña Rosario fue halagada al nacer para el arte con su drama en verso Rienzi el tribuno. Era bella, era rica, se apellidaba Acuña. Gozó del aura literaria y sufrió la nube de incienso de la adulación. Tiene –decían algunos de sus panegiristas– ideas atrevidas; pero ya se le pasará. Y no se le pasó. De vieja fue todavía más...

 

 

 

Caricatura de Rosario de Acuña publicada en 1885 149. Caricatura
Durante bastante tiempo su nombre estuvo unido a aquella imagen de la blusa negra, del pañuelo blanco ceñido al cuello por obra y gracia de un prendedor floreado, de la mirada un tanto perdida en algún ignorado lugar a la izquierda del espectador, del cuidadoso peinado que había conseguido poner en orden sus ensortijados cabellos...

 

 

 

Portada del Alamanaque para 1908, Madrid: Regino Velasco Impresor (archivo del autor) 148. Poeta de calendario
Estaba decidida. ¡Se acabó! Ninguna duda al respecto. Si alguna vez se había encontrado a las puertas del Parnaso nacional, desde ese mismo momento renunciaba a intentar dar ese paso definitivo que podría conducirla a los pies de la gloria. Abandonaba cualquier afán por conseguirla. Finales de 1884...

 

 

 

Alcalá Zamora con una niña durante la inauguración del grupo escolar 147. Un patronato para el colegio 
En el año 1995 uno de los institutos de Gijón pasó a denominarse oficialmente «Instituto Rosario de Acuña». Casi nadie sabía entonces quién era ella. Sesenta y dos años antes otro centro escolar había recibido ese mismo nombre. Estaba situado en Madrid, en la calle España...

 

 

 

Edificio del Ayuntamiento de Santander en 1907, el año de su inauguración146. Sus amigos de Cantabria
En Cantabria pasó algo más de una década, primero en Cueto y más tarde en Bezana. Allí puso en marcha una afamada granja avícola; allí se convirtió en viuda del comandante Rafael de Laiglesia; allí dejó enterrada a su madre. Llegó cuando al siglo XIX apenas le quedaban años y se fue...

 

 

San Francisco en meditación, de Francisco de Zurbarán145. Un admirador en la otra orilla
En una orilla –la que por su origen y educación para ella estaba reservada– ha dejado a buena parte de sus amigos y familiares. En la de enfrente –por ella elegida tras largas y profundas meditaciones– vitorean el nombre de la recién llegada. Alguno hubo que, cautivado...

 

 

 

José Martí (dibujo publicado en El Imparcial en 1895) 144. El error de José Martí 
José Martí le canta para que vuelva a su patria ¿Supo Doña Rosario que la invitó a volverse a Cuba el poeta Martí? ¿Recordó perseguida, vejada, desterrada, amenazada de prisión, procesada, escarnecida, apedreada, abandonada a la miseria, el dulce llamamiento...

 

 

 

Bodegón con manzanas de Juan de Zurbarán (hacia 1640)143. El Cervigón: parada y fonda 
Aunque la leyenda (negra; «negra jesuítica», diría la interesada), pintaba aquella casa con lúgubres colores, lo cierto es que el hogar de doña Rosario tenía las puertas siempre abiertas. Claro es que no para todos. Faltaría más...

 

 

 

Fotografía de Bonafoux publicada en 1931142. La víbora de Asnieres 
Así era conocido Luis Bonafoux, por lo afilado y mortífero de su pluma y también por la localidad cercana a París donde residió durante un tiempo, cuando era corresponsal del diario Heraldo de Madrid. Dos características...

 

 

 

Fragmento del artículo publicado en El Pueblo141. «Rosario Acuña. En muerte como en vida», por Roberto Castrovido 
Valía mucho aquella mujer por el temple de su voluntad, por lo mucho de ejemplaridad, por el arte de poetisa, de autora, de periodista y por sus virtudes de mujer. Era buena, era abnegada, era...

 

 

 

Puerta de acceso al cementerio civil de Gijón (archivo del autor)
140. Más cerca de la Luz
Lo tenía bien pensado. La muerte de su amigo el científico Augusto González Linares, ocurrida unos tres años antes, y la de su madre poco después, estaban muy presentes en sus recuerdos. Conocía de primera mano las presiones...

 


A partir de su carta de adhesión al librepensamiento Rosario de Acuña identificará como correligionarios a periodistas de la «mala prensa», a científicos no creacionistas, a autores de obras...

 

 

Imagen del cuadro Muchacha en el jardín haciendo ramilletes, del pintor barroco Tomás Yepes138. Arreglos florales
¡La naturaleza!, o, como ella prefería escribirla, «Naturaleza», así con mayúscula, era la fuente de todas las bondades, de todos los bienes, de todas las bellezas. Y nos dejó páginas y páginas en las que describe...

 


Fotografías de las protestas estudiantiles que tienen lugar en el otoño de 1911 contra Rosario de Acuña137. Yo pago la matrícula 
Noviembre de 1888: los universitarios madrileños, apoyados por compañeros del resto de las universidades españolas y de alguna otra del resto de Europa, agradecen a nuestra protagonista el apoyo, en palabras y en pesetas...

 


Fotografía de niños rusos a la espera de recibir ayuda alimentaria (otoño 1921)136. Un abanico contra el hambre 
Doce millones de rusos pasan hambre. Máximo Gorki solicita con urgencia «al mundo civilizado de Europa y América» pan y medicamentos. Rosario de Acuña les da lo que tiene: un abanico bordado por su madre cincuenta años atrás...

 


Carta de Rosario de Acuña a Aquilina Rodríguez Arbesú135. El último eslabón
Residía en una vivienda alejada de la ciudad, en una casa de aldea llamada «Rienzi» y situada a las afueras de Gijón; se llamaba Aquilina Rodríguez Arbesú; y había sido amiga y discípula de doña Rosario de Acuña y Villanueva. Ella era el último eslabón...

 

 


Fotografía de una manifestación anticlerical celebrada en Lisboa en 1912134. Proceso, exilio e indulto
La autora de aquellas ácidas palabras, «de lenguaje viril», como ella misma las calificaría tiempo después, no podría menos que sorprenderse por la trascendencia que tomaba aquel asunto. Las cosas se ponían difíciles y no tuvo más remedio que poner rumbo a Portugal...


Fotografía de José Jackson publicada en 1922133. «Couplets de actualidad con música de La gatita blanca», José Jackson Veyán
Manifestaciones y protestas de universitarios ofendidos. No tarda mucho Pepe Jackson en afilar su pluma y, a ritmo de opereta, sacar a relucir los fantasmas varoniles de la tropa estudiantil...

 

 


Retrato de Rosario de Acuña publicado en Heraldo de París en 1900132. Un retrato "robado" 
Heraldo de París se honra publicando el retrato, que debemos a feliz casualidad, de doña Rosario de Acuña. Tenemos la certeza de que con ello desagradamos a la amiga; pero debemos este homenaje a la primera española contemporánea, la primera...

 

 


Anuncio de la sastrería de Anselmo de Lamo publicado en Las Dominicales del Libre Pensamiento en 1891131. Micaela y Anselmo
Amigos y familiares parecen dar la espalda a quien se ha convertido en librepensadora y masona. A mediados de los ochenta Rosario de Acuña entabla relaciones con la familia de Micaela Jiménez y Anselmo Lamo, integrada...

 


Mapa en el que señala el itinerario del viaje que realizó Rosario de Acuña en el verano de 1887130. De un viaje a caballo por Léon, Asturias y Galicia
Convertida en librepensadora y masona, su nombre no dejaba a nadie indiferente. En el verano de 1887 realizó un viaje para estudiar la vida de la gente del Norte, en el transcurso del cual pudo comprobar las reacciones que provocaba...

 


Imagen del autor en un grabado publicado en el semanario El Álbum Ibero Americano (1886)129. «Rosario de Acuña», por Ramón de la Huerta Posada 
Ramón de la Huerta Posada (Llanes, 1833- Madrid 1908), tras estudiar la carrera de Leyes en la Universidad de Oviedo, se trasladó a Madrid donde desempeñó una larga carrera en la administración pública, al tiempo que colaboraba en periódicos y revistas. En 1896 incluye en su serie La mujer, un espacio dedicado...

 


Portada de la revista Gaceta Agrícola 128. El primo Pedro Manuel 
La llegada del primo Pedro Manuel de Acuña a la Dirección de Agricultura va a tener una gran trascendencia en la vida de Felipe de Acuña y de su hija: el padre recupera el puesto que desempeñaba en el ministerio de Fomento, Rosario...

 

 


Paisaje montañoso del oriente de Asturias (archivo del autor)  127. «...la Naturaleza me lo devolvió»
Ardorosa creyente de los poderes salutíferos de la Naturaleza, no duda en acogerse en su seno cuando su salud así lo requiere, cuando la conjuntivitis escrofulosa puebla sus ojos de úlceras, cuando las fiebres palúdicas la ponen al borde de la muerte, cuando...

 


Fotografía de Joaquín Dicenta, Crónica (3-5-1931)126. Su amigo Joaquín Dicenta
De lo que sí tenemos constancia es de alguno de sus encuentros, como el que tuvo lugar en marzo de 1907, cuando Rosario de Acuña se traslada de Santander a Madrid para acudir al estreno del drama Daniel. La librepensadora asiste a la representación, publica...

 

 


Imagen de la portada de Rienzi el tribuno125. La pesada losa de Rienzi 
Tan sólo tenía veinticinco años y el éxito de Rienzi la había situado en el centro del escenario; los ojos de cuantos tenían algo que decir en el mundo del teatro nacional estaban puestos sobre ella. Todos esperaban el estreno de una nueva obra para poder confirmar que aquella joven había llegado...

 

 


«Una mujer extraviada, que tiene la desgracia de haber renegado de las oraciones que le enseñó su madre en el regazo del amor, y de haber aprendido a recitar y a escribir en público las blasfemias más atroces de la impiedad y del librepensamiento, ha leído la otra noche una conferencia...

 


Imagen distorsionada de un grabado de Rosario de Acuña123. La otra Rosario de Acuña
El abandono del segundo apellido de la mujer representa una clara pérdida de su identidad, lo cual, según los casos, podría llegar a tener cierta trascendencia, como en el caso que nos ocupa: Rosario de Acuña, esposa de un juez, interpreta una pieza teatral en Andújar, la tierra de su padre...

 

 


El sábado 21 el salón de la Casa del Pueblo de Turón se hallaba abarrotado de un público deseoso de escuchar las palabras de Virginia González. Del acto da cumplida cuenta El Socialista; también de la inesperada presencia entre los asistentes de una conocida...

 


Fotografía de Ángel Sambrancat publicada en Mi Revista (Barcelona, 10-1-1938)121. «Una mujer ejemplar», por Ángel Samblancat
Ya que el partido republicano no le tributa a esta gran mujer el homenaje que le debe, no quiero yo que le falte el mío. Madre, señora, te aseguro que eres más grande que todas las duquesas, que todas las princesas y que todas las infantas...

 

 


 

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